Esto no es Hollywood (ni falta que hace)

Esto no es Hollywood (ni falta que hace)

No lo digo yo, lo dicen las cifras: colgar vídeo en una página web la hace más atractiva que aquella que solamente tiene texto.

 

Una imagen vale más que mil palabras, pero si esta imagen la acompañamos de sonido y movimiento (lo que se llama “cobrar vida”), no debe extrañarnos que sea más bien acogida y disfrute de mayor éxito.

 

Pero, no nos engañemos, esto no es Hollywood; para rodar un vídeo de calidad necesitamos una buena cámara, un micro que capte el sonido de forma diáfana, y un plató en el que poder colocar un decorado o un fondo verde para la realización de efectos de croma con un estudio virtual. Esto, sin hablar de un guión perfectamente trabajado y una puesta en escena impecable que acabaremos redondeando en una postproducción a la altura de las circunstancias.

 

O… ¿tal vez todo esto no sea necesario?

 

Analicemos por un momento algunos canales de vídeo y personajes de esa extraña fauna llamada YouTubers, y que no son nada más que jóvenes (y algunos no tan jóvenes) que crean vídeo y lo cuelgan en YouTube, el servicio online de Google que es número uno en cuanto a usuarios y horas de metraje vistas.

 

Las empresas acostumbran a tener sus propios canales, con vídeos con una post-producción cuidada y con un mensaje corporativo que no difiere en exceso de los publireportajes o anuncios televisivos. No es nuestro enfoque, puesto que dichos vídeos requieren de una producción y postproducción que implican un cierto coste económico, y nosotros buscamos realizar una producción BBB (no confundir con BBC): Bueno, Bonito y Barato.

 

A continuación os referenciamos los canales, de los cuales os recomendamos ver unos cuantos vídeos de cada uno para que os podais hacer una idea de su estilo.

 

  • El Rubius: una cámara que bien podría ser la webcam de un PC (eso sí, con resolución Full HD y con una calidad muy decente), incluso un smartphone o una videocámara doméstica, algunos amigos y un gran sentido del humor y desenfado que rozan (cuando no entran de lleno) en el gamberrismo, son las armas que utiliza exclusivamente este joven prodigio que algunos ya han bautizado como el principal youtuber español.
  • Pablo Alborán: deja de lado los videoclips oficiales y céntrate en los vídeos que ha hecho en su misma casa con acústicos que se ven casi improvisados (o que ‘colan’ como casi improvisados, más bien) y los reportajes de making off que bien podrían haber sido grabados con un smartphone y luego montados con una música. Simple, barato y efectivo, y de gran resultado.
  • Marc Corredera: bloguero especializado en smartphones y tecnologías móviles. El fondo de la escena que puede verse es (¡oh! sorpresa), su misma casa, no utiliza iluminación artificial, y solamente un pequeño trípode mano (y un paño rojo) para las reviews de móviles. Un par de planos y… ¡voilá! tenemos un vídeo muy ‘resultón’, en el cual invertimos relativamente poco tiempo, y con un coste muy, muy bajo.
  • Vegetta777: especializado en videojuegos, independientemente que estos te gusten o no, es un perfecto ejemplo de como se puede hacer un vídeo trabajando exclusivamente sobre la pantalla del ordenador, lo que nos deja con necesidad exclusivamente de un micro, sin tener que exponer nuestra imagen a la cámara. ¿Te imaginas realizar una presentación en PowerPoint con algunos vídeos y grabar encima tu voz? Puede ser una opción.
  • FootballTricksOnline: estética moderna, música electrónica, una postproducción cuidada aunque hecha con herramientas que cualquier usuario puede tener, y un enfoque claro hacia un tipo de público muy determinado.

 

¿Y qué lecciones podemos extraer de estos canales, contenidos y personajes?

 

  • Una sola cámara que puede ser perfectamente un smartphone o una webcam son suficientes. Eso sí, que tenga una resolución Full HD por lo menos.
  • Para los vídeos en movimiento utiliza una cámara preparada para ello, una GoPro Pro ejemplo, o un trípode o palo de selfie. Dan mejor agarre y estabilidad.
  • Y, hablando de estabilidad, si tu cámara dispone de un software o dispositivo de estabilización de la imagen, no estaría de más que lo utilizaras.
  • Cuida muy bien el sonido; una imagen en la que la calidad no es máxima puede perdonarse, pero si no se escucha bien -especialmente cuando se trata de vídeos en los que se habla-, el internauta rápidamente te dejará en favor de otro vídeo que pueda entenderse mejor. Así que ahorra un poco de la cámara, y cómprate un micro.
  • Cuida la iluminación, que siempre te venga de detrás de la cámara, nunca de delante.
  • Segmenta tu público y dirígete al colectivo o sector que más te interesa.
  • Hazlo, además, de la forma adecuada; porque no es lo mismo hablar a los más jóvenes de 13 a 17 años que a los mayores de 70, por ejemplo. Elige un tono de voz, una forma de tratar a la audiencia (de tú, de usted, de ustedes, de vosotros… hay que elegir entre singular y plural y mantenerse fiel a dicho tratamiento.
  • No seas del todo serio; variando el grado de ironía, sarcasmo, o broma que puedas introducir en tus vídeos según el tema que toquen y el enfoque, conviene no ser nunca del todo serio. Seriedad, en Internet, equivale a aburrimiento.
  • Utiliza la técnica del storytelling: no expliques “cosas”, explica histórias. Nada “engancha” más que un cuento, una anécdota, un recuerdo… empieza una historia, tu público ya no se podrá desenganchar del vídeo hasta el final, que es precisamente lo que tu quieres.
  • No alargues excesivamente el vídeo; la mayor parte de los que tienen éxito en Internet duran entre 1 minuto y 2 como máximo. Si utilizas storytelling o explicas algún proceso en varios pasos, puedes permitirte la libertad de alargar más, casi hasta la duración que quieras.

 

Y, además, algunos consejos de cosecha propia

 

  • Hacerse un plató virtual no cuesta mucho dinero: una cortina (o trapo parecido) verde claro, un lugar donde colgarlo sin que se vean arrugas, y un plató virtual, que en algunos lugares puede conseguirse gratuitamente o por unos pocos dólares.
  • Unos pocos efectos de postproducción son suficientes, así que apréndete algún programa de edición de vídeo que sea simple. No será necesario que lo domines al máximo, pero si que deberías aprender uno o dos truquitos. Lightworks es multiplataforma, si no quieres utilizar el que venga por defecto en tu sistema operativo.
  • Como plataforma de publicación utiliza esencialmente YouTube. Es la más utilizada y, además, te deja empotrar también tus vídeos en tu página web. crea un canal en YouTube donde colgar todos tus vídeos, y organiza dicho canal alrededor de unas pocas temáticas.
  • No busques hacer vídeos virales. La viralidad no es algo que se provoque. Trabaja duro y bien, aporta contenido interesante, y si tus vídeos tienen gracia, acabarás teniendo éxito. A partir de aquí, la viralidad está a un paso si tus contenidos valen la pena.

 

No, esto no es Hollywood, no disponemos de sus cifras millonarias para financiar una película, ni de sus actores de calidad, ni siquiera de sus estudios y materiales de filmación. Pero para disponer de un vídeo atractivo, tampoco tenemos que tener todo esto; solamente unas pocas herramientas que, a día de hoy, casi todo el mundo tiene, una buena información que comunicar, y cierta gracia para hacerlo.
Y ni falta que hace estar en Hollywood…